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Las Claves de la Felicidad

Evidentemente no es una revista cientìfica. Sin embargo, me permito recomendar, a quienes no lo leyeron, el articulo de Manes en la Revista Viva de hoy

En lo personal rescato - por deformacion profesional - el capitulo dedicado a la economía de la felicidad, un campo que esta creciendo en la vastísima pradera que es la Economía.

Mencionando a mi admirado Kahneman, Manes dice 

 La discusión acerca de cómo impacta el dinero en la felicidad es antigua y compleja. Una investigación llevada a cabo por el premio nobel David Kahneman estudió el bienestar de 450 mil estadounidenses durante 2008 y 2009. La investigación abarcaba dos aspectos del bienestar: el hedónico y la evaluación de la vida. Los resultados mostraron que un mayor ingreso mejoraba la evaluación de la vida incluso en personas que estaban en una buena posición económica. No obstante, encontraron que los efectos del ingreso sobre la dimensión hedónica del bienestar tenían un techo a partir de un ingreso que liberara a las personas de preocuparse por lo básico en la vida.

En los resultados del Informe de felicidad mundial de 2017, que publica la Red para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, se observa que entre los primeros y los últimos 10 países en el ranking de felicidad hay una brecha de cuatro puntos. El 75 por ciento de esta brecha es explicada por seis variables claves: tener alguien con quien contar, la generosidad, el sentido de libertad, la falta de corrupción, el PBI per cápita y la expectativa de vida sana. La mitad de esta diferencia entre los países es explicada por las primeras cuatro variables; mientras que la otra mitad, por las últimas dos. En los países ricos las diferencias no son explicadas principalmente por desigualdades en los ingresos, sino por diferencias en la salud mental, física y las relaciones personales.

Es, por lo menos, algo para ir trabajando

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OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE 2030

Se ha creado una Red Académica Argentina en Apoyo a la Implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 (REDAA-2030). Esta red tiene el propósito de contribuir a la capacitación y formación de personal en desarrollo sostenible, apoyar la investigación y los estudios sobre ODS, y cooperar técnicamente en el desarrollo e implementación de planes de acción a nivel municipal y comunal de desarrollo  sostenible. Los invitamos para debatir sobre el desarrollo sostenible y sus objetivos 2030, así como, integrarse a esta red. Les agradecemos sus comentarios. Tony Pagés tonypages1950@gmail.com 

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Educando para la Paz

III Congreso Internacional de Cátedras Scholas en JERUSALEM

Con un motivador mensaje del Papa Francisco y la plantación de un “olivo para la paz”, se desarrolló la ceremonia de cierre del III Congreso Internacional de Cátedras Scholas, en el Monte Scopus, uno de los campus de la Universidad Hebrea, en Jerusalem.

Jóvenes de los 5 continentes, de religión judía, cristiana e islámica, con pares israelíes y palestinos, compartieron durante 4 jornadas este congreso con el lema “Entre la universidad y la escuela. Construyendo la paz a través de la cultura del encuentro”.
De Argentina, participaron 5 jóvenes de 15 a 17 años, de la Escuela ORT.
Ellos son: Milena Feferovich, Nahuel Rudman, Rosario Ragaglia, Dylan Szriber y Nathalie Kolodny, acompañados por la profesora Patricia Brezca.

El Papa Francisco resaltó la gran participación de los jóvenes y su compromiso de dar esperanzas de paz al mundo.

Compartimos el mensaje de Francisco

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El futuro del trabajo en América Latina

El futuro del trabajo en América Latina

El trabajo ya no será igual. La digitalización y la automatización modifican el paisaje laboral en América Latina. Fabio Bertranou, director de la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el Cono Sur, explica este proceso y sus posibles consecuencias.

Por Mariano Schuster Junio 2017

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) realizó una conferencia en Santiago de Chile dedicada al futuro del trabajo. La conferencia se produjo en un contexto en el que la globalización económica y los procesos de digitalización están afectando las fuentes de trabajo de hombres y mujeres en todo el mundo, y esto está comenzando a impactar también en América Latina. ¿Cuáles son sus consideraciones sobre la adaptación de la región a los cambios tecnológicos y económicos del capitalismo? ¿Ha habido avances en relación con la materia, para asegurar tanto el futuro de los trabajadores como el desarrollo de la región?

Los gobiernos y actores sociales han comenzado a debatir en América Latina, al igual que en los países más desarrollados, las distintas dimensiones que involucra el futuro del trabajo. Una diferencia importante es que estamos atrasados en dicho debate: mientras que en el mundo desarrollado ya están pensando en forma prospectiva, en América Latina recién comenzamos a considerar las consecuencias inmediatas que tendrían tanto la globalización como la robotización y digitalización de la producción. Imperiosamente tenemos que pasar de un posición reactiva a mirar prospectivamente las oportunidades y los desafíos para la región. Es fundamental que los trabajadores y sus organizaciones sindicales sean protagonistas en este debate del futuro del trabajo, lo que no solo implica considerar los efectos en el empleo sino, más ampliamente, involucrarse en debates sobre la organización de la producción y la misma gobernanza del trabajo.

La perspectiva a escala global marca un proceso contradictorio. Por un lado, el desarrollo de nuevos procesos tecnológicos, entre los que se destacan la industria 4.0 y la mencionada digitalización del trabajo. Por otro, sin embargo, se evidencia un proceso de voluntad «desglobalizadora» de algunos Estados, con marcados retornos al nacionalismo económico como reacción a las nuevas dinámicas del capitalismo. ¿Cómo reacciona el mercado de trabajo ante estas dinámicas? ¿Qué previsiones hay para América Latina en un contexto tan cambiante como el actual?

Efectivamente, es curiosa esta doble dimensión, pero creo que son dos caras de la misma moneda. Las reacciones basadas en los «nacionalismos económicos» al estilo Trump son reacciones políticas para capitalizar el descontento y los efectos que se producen en segmentos de la población y, particularmente, en los trabajadores asalariados en sectores económicos tradicionales como la industria. Sin embargo, la mundialización de la economía es un proceso inevitable; lo relevante es que ese proceso tenga una transición justa y que la dimensión social sea una parte visible y de acción política decisiva. Creo que los países pueden encontrar la forma de integrarse razonablemente a las cadenas globales de producción, pero atendiendo a las oportunidades y los efectos en las comunidades locales. El desarrollo económico y social a escala subnacional no es necesariamente incompatible con una estrategia de inserción internacional de los países. Aquí, nuevamente, la sostenibilidad de estos procesos será posible si las instituciones de diálogo y concertación social son fuertes y representativas.

¿Está en riesgo el futuro del trabajo tal como lo conocemos? Los fenómenos que mencionaba recientemente ¿ponen realmente en peligro el sostenimiento de economías basadas en el trabajo? Si es así, ¿piensa la OIT en alternativas vinculadas a políticas como la renta básica o ingresos ciudadanos que puedan paliar esa progresiva desaparición del empleo?

Esta es una de las dimensiones más importantes del debate al que ha invitado el director general de la OIT Guy Ryder en vistas del centenario de la Organización en 2019. El trabajo continuará siendo parte de nuestro futuro, pero sin lugar a dudas tendrá formas de empleo y organización diferentes. Es por ello que el debate sobre el futuro del trabajo no tiene que circunscribirse a los efectos de la tecnología en la desaparición y creación de ciertos empleos. Es un momento oportuno para tener una reflexión más amplia que involucre reexaminar –y, naturalmente, revalorizar– el papel que tiene el trabajo en las sociedades que queremos, como así también el rol que deben tener las instituciones laborales, incluyendo el diálogo social, que gobiernan las relaciones laborales. Cuando decimos relaciones laborales, no nos referimos solamente a las formas estándares que conocemos como asalariadas, donde hay una clara identificación de un empleador y un trabajador en relación de dependencia, sino también a todas las formas de relaciones laborales que se generan a partir del creciente surgimiento de empleos atípicos (por ejemplo, el empleo temporal, el trabajo a tiempo parcial, el trabajo temporal a través de agencia, la subcontratación, el trabajo por cuenta propia dependiente y las relaciones de trabajo ambiguas).

En este contexto, el debate sobre la necesidad y viabilidad de la renta básica es ineludible, aunque por el momento no hay consensos claros al respecto. Sí es claro que las economías de mercado funcionan a partir de la acción de los consumidores y estos requieren ingresos para poder consumir y hacer posible la existencia de empresas que se sustenten en el tiempo.

 

Los datos del panorama laboral de la región distan mucho de ser alentadores. Los últimos informes de la OIT marcan aumentos de la tasa de desempleo, a la vez que incrementos en la informalidad. ¿Cuáles son las causas principales que identifica para ambos fenómenos y qué recomendaciones hace la OIT para paliarlos?

Luego de una década muy buena en lo económico y social, producto del superciclo de las materias primas y de las mejoras en el mercado laboral y la protección social, hemos ingresado en una nueva normalidad de bajo crecimiento del producto y el empleo, similar a la que tuvimos entre los 70 y 2000. Nos hemos encontrado nuevamente sin el velo que ocultaba las consecuencias de la heterogeneidad productiva (y de productividad) con alta incidencia del empleo precario, informalidad y desigualdad. En otras palabras, en América Latina no solo debemos ver prospectivamente los desafíos que implica el futuro del trabajo, sino también seguir atendiendo los déficits de trabajo decente que tenemos estructuralmente. La OIT en el nivel regional (América Latina y el Caribe) ha planteado organizar su trabajo en tres ámbitos principales. El primero, un involucramiento más activo de sus constituyentes (gobiernos a través de los ministerios de Trabajo, organizaciones de trabajadores y organizaciones de empleadores) en las políticas productivas para más y mejor empleos. El segundo ámbito tiene que ver con las políticas de formalización laboral y el tercero, con continuar con la promoción, adopción y aplicación efectiva de las normas internacionales del trabajo a escala nacional, particularmente aquellas que tienen que ver con los derechos fundamentales en el trabajo.

En todo el continente ha quedado claro que quienes más sufren la informalidad y la desocupación son las mujeres y los jóvenes. ¿Qué políticas propone la OIT para mitigar este proceso?

Efectivamente, la incidencia de la informalidad y la desocupación es más alta en las mujeres y los jóvenes. Aquí hay mucho para hacer en el ámbito de las políticas públicas y el trabajo que realizan los actores sociales. Si bien la incidencia porcentual en estos dos grupos mencionados es más alta, en términos absolutos la mayor cantidad de trabajadores informales está representada por hombres en edades centrales. Y esto tiene implicancias muy grandes en términos del efecto agregado en la productividad de la economía y en la reproducción de la informalidad en los niveles familiar e intergeneracional.

En 2014, la OIT adoptó una nueva recomendación que aborda el tema de la formalización de la economía informal (Recomendación 204 de la OIT). Aquí los constituyentes tripartitos acordaron que el abordaje más efectivo para reducir la informalidad consiste en una estrategia integral. No hay una bala de plata, sino que se requiere un enfoque que combine sanciones, incentivos, políticas productivas e involucramiento activo de los actores sociales. No es una terea solamente de los ministerios de Trabajo, sino que requiere una política de Estado que involucre integralmente a un conjunto amplio de actores gubernamentales y no gubernamentales.

Una de las temáticas centrales que abordó la OIT en su conferencia en Santiago de Chile es la del rol del diálogo social. Este se produce en un momento de importantes tensiones, en el que América Latina parece vivir procesos de flexibilización laboral y aperturas de mercados que podrían afectar aún más a los trabajadores de la región. ¿Qué papel están jugando los sindicatos para garantizar, a la vez, el mejoramiento de las condiciones laborales y el sostenimiento de las fuentes ya existentes, y qué respuestas está ofreciendo el empresariado? ¿Qué propuestas está haciendo la OIT para que el diálogo social sea fructífero?

El diálogo social está en el corazón de la acción de la OIT y, consecuentemente, fue uno de los temas centrales de los debates sobre el futuro del trabajo en la conferencia realizada en Santiago de Chile. Las organizaciones sindicales renovaron su compromiso en poner el diálogo social y las instituciones laborales en el centro de la promoción del trabajo decente.

También tuvimos otros temas relevantes de debate. Uno de ellos refirió a cómo los cambios en la organización de la producción y la irrupción de la tecnología en numerosos segmentos del mercado de trabajo pueden afectar los niveles de sindicalización, especialmente en aquellos en los que la afiliación ha sido relativamente más alta. Por ejemplo, en el sector comercio, la creciente venta online y los nuevos canales de comercialización están afectando tanto el empleo en el sector como también los niveles de sindicalización.

La acción de la Oficina de la OIT en materia de diálogo social es diversa. Una de las acciones es el fortalecimiento de los actores del diálogo, y aquí se trabaja en contribuir para generar capacidades no soloen los sindicatos sino también en las organizaciones de empleadores. Más allá de que podemos considerar que hay un desbalance económico entre empleadores y trabajadores, un requisito importante para un diálogo efectivo y conducente es que las organizaciones que participan del diálogo sean representativas y estén preparadas y formadas para un diálogo constructivo. Es por ello que trabajamos tanto con trabajadores como con empleadores para su fortalecimiento institucional para el diálogo.

Otra función importante de la Oficina de la OIT consiste en generar conocimiento y mostrar evidencia de los efectos positivos en materia de productividad, eficiencia y equidad que produce tener espacios e instituciones de diálogo social como la negociación colectiva.

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I - De cómo las luchas por el poder se reciclan y realimentan

1)El mal de hybris o la “borrachera del poder”.

2)El mito del eterno retorno en las luchas por el poder.

3)Los nuevos jinetes del Apocalipsis: El terrorismo, el narcotráfico y el lavado   de   dinero. Organizaciones internacionales vs delito internacional.

4) ¿Es posible una tercera guerra mundial?

II – El poder en la nueva Sociedad mundial

1) El Internet de las cosas.

2) La revolución del hombre aislado.

3) El fin del poder tradicional.

4) El fin del trabajo y la renta básica de ciudadanía.

III - Los nuevos paradigmas del siglo XXI

1)La  mujer como cuidadora de la vida. La sacralidad de los niños.

2)La ecología. Enzo Tiezzi y el Desarrollo sostenible.

3)El procomún solidario. El cooperativismo.

4)La educación a distancia.

IV - El control ciudadano del poder

1)El control ciudadano de los servicios de inteligencia. Los casos de  Assange y Snowden.

2)El control ciudadano de la violencia en TV: una patente para trabajar en la televisión.

3)El control ciudadano del poder político.

4)El control ciudadano del funcionariado. El e-gobierno.

5)El control ciudadano de los bancos y entidades financieras.

Comentarios:

Tras leer con agrado su “El poder en la era de internet” entiendo que por su perfil esto le puede interesar.

Adjunto al efecto mi última obra, Sobrepoder, recién salida del horno (…) pienso que puede ser de utilidad. En estos tiempos de tanto discurso unidireccional es bueno encontrar sintonías y sentirse acompañado, aun en la lejanía, por el sonido de los que caminan otras sendas.

Le felicito. Agradecido y con los mejores deseos,

 José Pérez Adán

Catedrático Acreditado de Sociología

Universidad de Valencia

Universidad Libre Internacional de las Américas

 

Estimado Norberto,

 He leído con gran provecho ese libro visionario que es el "El Poder en la era del Internet" de tu autoría .  Con gran erudición   sostiene que el poder en su forma tradicional está desapareciendo   a la vez que su presencia es cada vez más presente en la vida cotidiana de los ciudadanos .

  En tu libro citas a muchas personas que he conocido como Stéphane Hessel con quien alterné en Ginebra durante varios años, un trabajo diplomático en el seno de las organizaciones de derechos humanos en la ONU(…)La lectura de tu libro invita a plantear una revaloración de la ética pública para preservar la libertad de la persona humana frente a una tecnología agnóstica  y sin valores.  Más que nunca el ser humano se encuentra amenazado por todos esos fenómenos que con tanta nitidez plantea tu libro.

 Te felicito sinceramente, un abrazo ,

  Archibaldo Lanús, exembajador argentino en Francia, presidente del Comité del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR), Comendador de la Legión de Honor (Francia)

 Estimado Norberto: he leído tu libro y me parecen muy acertados los planteos y la necesidad de una prospectiva que nos diga hacia dónde vamos. Te felicito. Nosotros desde el Movimiento Productivo Argentino estamos trabajando en el mismo sentido. Un abrazo.

Eduardo Duhalde ex presidente de la Nación.

Quiero decirte que todos los acontecimientos, tristes, que están ocurriendo, no sé por qué, no dejan de recordarme tu libro…De algún modo todo lo de Francia me recuerda pasajes de tu libro, y hoy leo que en Turquía, Erdogan usa el Internet a través de un teléfono móvil para desde una televisión privada parar el golpe militar.

Un fuerte abrazo.

Alfonso Sebastián Beltrán

Artista plástico. Madrid

 

Este libro intenta conjeturar cómo será y cómo se comportará el poder y las luchas para obtenerlo, conservarlo y aumentarlo en la era en la cual ya nos encontramos: la era de Internet. La era de un mundo interconectado a un click, la era de la educación a distancia, de la impresión 3D, etcétera. Un mundo donde el ciudadano podrá participar desde su casa en las decisiones política o en los procesos judiciales de cualquier lugar del mundo. ¿Podrán repetirse en este nuevo paradigma las luchas por el poder que tanto daño han hecho en el siglo XX?

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En el futuro: desapareceremos los economistas?

El progreso Tecnológico y la Ciencia Económica

Un aporte desde un cuento de ciencia ficción

Existe una fuerte tendencia, al tratar el tema del Progreso Tecnológico, a repetir viejos errores epistemológicos, y, tomando posición ideológica, se pasan por alto los importantes aportes de la Ciencia Económica, para defender – o atacar – las consecuencias del avance técnico

Cualquier estudioso de la microeconomía encontrara libros enteros que estudian los procesos de crecimiento y desarrollo, habiendo hincapié en los modelos acerca del Progreso Tecnológico. Cierto es que estos modelos, al incorporar un fuerte contenido formal – matemático, por decirlo a las claras – no son fáciles de interpretar y suele ser omitidos para llegar a las conclusiones de los efectos reales que producen los avances en el campo de la ciencia y la tecnología.

Como siempre, hemos creado un símil a lo que Umberto Eco – refiriéndose a la cultura de masas – llamaba Apocalípticos e Integrados.

En la materia que nos ocupa, esta quienes por un lado pronostican una edad de oro, que virtualmente llevaría al mundo a un estado de abundancia – y lo que es peor de felicidad – que se asocia a una visión edénica del futuro.  Por otro lado, están quienes consideran que la enorme transformación que estamos viviendo, provocara un caos y un sinnúmero de problemas sin solución posible.

Como es habitual, la respuesta tiene que estar en el estudio serio de las consecuencias probables de las acciones presentes, lo que nos remite otra vez, al estudio riguroso de las leyes que permiten organizar la sociedad y asignar los recursos escasos.

En tal sentido, la idea que Rifkin ha divulgado – la sociedad del costo marginal cero – es, al menos peligrosa.

Es pensable que, operativamente, pueda existir en el corto plazo actividades en las que las provisiones de unidades adicionales tengan un costo marginal cercano a cero. Sin embargo, pensar en que los costos de oportunidad[i] marginales de corto y largo plazo lleguen a ser nulos, implica que los recursos esenciales - y con ello me refiero a Tierra, Trabajo y fundamentalmente Tiempo – obliga a pensar en que nuestro mundo, tal como lo conocemos, no existiría más, puesto que la escasez no existiría.[ii]

Y, por tanto, sería el final de la economía como ciencia de la escasez[iii]

Y en este sentido, quiero hacer referencia a un concepto dejado de lado en el análisis de estos fenómenos: esto es la entropía

La idea es simple, sin embargo, no es fácil de comprender o explicar.  La entropía, sucintamente es el índice de la cantidad de energía no disponible en un sistema termodinámico en un momento dado de su evolución.

Dicho de otra forma, la entropía de un sistema cerrado aumenta continuamente y la energía ¡disponible se convierte en energía no disponible. De forma contraria, el calor podría no solo fluir del objeto más caliente al más frio, sino del mas frio al más caliente

En suma, estamos hablando de la segunda ley de la termodinámica.

Y de ella se infiere que todas las clases de energía se transforman en calor y el calor finalmente se disipa hasta el punto que el ser humano no lo puede utilizar

Hemos vuelto, gracias a los estudios del genial Nicolás Georgescu-Roegen[1], al punto de partida. No hay economía post escasez.  Solamente existe el mandato bíblico “ganaras el pan con el sudor de tu frente”

Y la Ciencia Económica todavía tiene vigencia.

Claro es que lo planteado obliga a estudiar Física, Microeconomía de los procesos de Progreso Tecnológico, etc.

Yo he encontrado[iv] una forma de comprender la idea de escasez y la inevitabilidad de la misma, a través de – como no podía ser de otra manera – un cuento de ciencia ficción.[2]

Espero que sirva para profundizar el debate básico que quedo oculto con la velocidad del cambio, pero fundamentalmente, en la extraordinaria velocidad con que se hicieron pronósticos, libros, artículos, papers y blogs, sobre temas, que aun hoy entendemos a medias. Creo que vale la pena

Adjunto a esta introducción, subimos el relato..

Edgardo Temporetti

 

 

 



[1] Georgescu-Roegen, N. – La ley de entropía y el proceso Económico- Harvard University Press - 1996

[2] Williams, R. El Duplicador de Materia



[i] Los costos en economía son siempre costos de oportunidad

[ii] Un costo marginal cero, dada la definición rigurosa del concepto, tiene como contrapartida una productividad marginal infinita.

[iii] Probablemente, ese efecto sea deseado por muchos. De ello nos e deduce la factibilidad de la desaparición de los economistas

[iv] Y lo he utilizado en numerosos cursos y seminarios

Relato%20Duplicador%20de%20Materia.pdf

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¿La Inteligencia Artificial, aporta soluciones o problemas? ¿Mejora la calidad de vida para las personas o la complica? Preguntas que es indispensable hacer. El progreso tiende a ser inevitable, y de ser cierta esta premisa, ¿Cómo prepararse para un futuro con mayor automatización que inevitablemente, generará menos trabajo manual? (Silvia Stang, La Nación, Economía, 16/4/2017).



"El desafío del robot: ¿Futuro sin trabajo o trabajo del futuro?" ¿Qué están haciendo los gobiernos ante esta eventualidad? Si el trabajo manual se reduce considerablemente, para minimizar el impacto de la falta de trabajo, sólo será posible enfrentarlo a través de una educación de excelencia. Liberar las manos y usar más el cerebro. ¿La Argentina estará preparada cuando llegue el momento?

Roberto Cachanosky. Licenciado en Economía, UCA. Consultor económico y Asesor de la Cámara Argentina de Comercio. Fue profesor de la Maestría en Economía y Administración de Empresas para el Centro de Estudios y Capacitación Empresarial y en el Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas. Autor de un blog semanal y de los libros "Economía para todos", "El Síndrome Argentino" y "Por qué fracasó la Economía K". Presidente del Instituto Amagi para la Libertad. Fue columnista en los diarios La Prensa, El Cronista y La Nueva Provincia. Hoy es columnista para La Nación y El País (de Montevideo).

Ignacio Peña. Licenciado en Economía por la Universidad Católica Argentina. MBA y Magister en Relaciones Internacionales por la Universidad de Pennsylvania. Orador internacional de la Singularity University, MIT, YPO y Wharton. Actual CEO Fundador de Surfing Tsunamis, organización enfocada a promover la innovación, el emprendedurismo y la transformación de la economía del conocimiento en América Latina. Participó en el desarrollo de una estrategia para consolidar a Buenos Aires como un polo de innovación junto al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

José Ignacio de Mendiguren. Abogado y Escribano, Universidad de Buenos Aires. Empresario. Fue Director del Banco Nación y Ministro de Producción de la República Argentina. Además, fue Vicepresidente del Capítulo Argentino en la Sociedad Internacional para el Desarrollo (Society for International Development). Político destacado. Es miembro del Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo; y dos veces Presidente de la Unión Industrial Argentina. Desde 2013, ocupa el cargo de Diputado de la Nación. 

Jorge Raventos. Sociólogo, UBA. Periodista. Fue director de las revistas Panorama, Confirmado, Primera Plana y Economía Argentina. Se desempeñó como asesor de comunicación de la UIA y Consultor para la Organización de Desarrollo Industrial de Naciones Unidas. Profesor universitario y del Instituto de Formación Política de La Plata. Fue vocero de la Cancillería Argentina. Actualmente es columnista político para La Capital de Mar del Plata y Agenda Política

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Miguel Angel Gutierrez - Lic. en ciencias políticas. Millennium Project.

La visión de todos conectados en todo el mundo todo el tiempo puede ser más un ideal romántico que una realidad futura.

La computación que aprende, la ubicua, la internet de la cosas, conjugada con la robótica, la inteligencia artificial, la biología sintética puede conducirnos a la idea de un mundo donde todos los problemas son resueltos por las tecnologías. 

Cientos de miles de ingeniosas aplicaciones -muchas de ellas futuros grandes fracasos- pueden llevarnos a creer que unos pocos años más la mayoría de nuestros problemas serán resueltos por aquellas.

A pesar de la continua vigencia de la ley de Moore, que señala que cada 18 meses se duplica la capacidad de memoria de los chips de computación al tiempo que disminuye su precio, no debe descartarse que la capacidad humana para programar computadoras, teléfonos digitales y demás artefactos inteligentes enfrente serios problemas.

Edsger Dijkstra señalaba “que en el tiempo que no había máquinas, la programación no fue en absoluto un problema, con computadoras poco potentes, la programación devino  en un problema leve, y ahora con computadoras gigantescas, la programación es un problema igualmente gigante.

En este sentido, la industria de la electrónica no ha resuelto un solo problema, sólo los ha creado, ha creado el problema de utilizar”.

Pero será mayor en un futuro cercano, si prestamos atención a la evolución de las grandes computadoras.  La carrera chino-estadounidense no debe reducirse al “cabeza a cabeza” de las Thiane de la  China’s National University of Defense Technology con las Titan en Oak Ridge National Laboratory en USA. Actualmente el podio lo ocupa la Thiane 2, con un rendimiento de 33.860.billones de operaciones de coma flotante por segundo (petaflops).

Un FLOP se refiere a la cantidad de operaciones de puntos flotantes por segundo, un teraflop supone un billón de   operaciones por segundo, un petaflop son mil teraflops. 

El tiempo en que cada una de ellas encabeza  el lote hasta ser superada se ha ido acortando,  y hoy difícilmente puede sostenerse por más de dos años. Pero no se compite sólo por la corona, las supercomputadores se empleaban en la  investigación de armas nucleares, pero ahora se aplican a la investigación avanzada sobre  drogas y la naturaleza de la enfermedad, o a la búsqueda de nuevas fuentes de energía.  

Pero hoy surge la Sunway Taihu Light,  como la más rápida del mundo, alcanzando 93 petaflops de poder de procesamiento - casi tres veces más potente que el anterior récord de la Tianhe-2. Es también China pero  no  depende de ninguna tecnología occidental para procesamiento. Su  sistema de 40.960 nodos es impulsado en su totalidad por procesadores chinos. Está diseñada para usarla en ingeniería e investigación, incluyendo el clima, el tiempo, ciencias de la vida, manufactura avanzada y análisis de datos.

Frente a ello el presidente Obama firmó hace pocos meses una orden ejecutiva creando  la Iniciativa Estratégica Nacional de Computación, con el objetivo de alcanzar un sistema exaescala que pueda alcanzar 1.000 petaflops  de cálculos por segundo, un trillón de cálculos por segundos, en números unidad seguida de 18 ceros. Esto es una velocidad de procesamiento 100 veces superior a  la Sunway Taihu Light. Se espera que la colaboración de muchos departamentos gubernamentales y empresas que investigan sobre el tema, pueda tenerla  lista para 2025. Pero las aplicaciones de estas supercomputadoras nos enfrentan al procesamiento y manejo de los grandes datos, que crece exponencialmente alimentado principalmente por la genómica.

Pero, así como la capacidad de comprensión del cosmos depende –aunque no sólo-  de la capacidad instrumental del telescopio, o la del nano mundo de microscopios de barrido electrónico,  entender el mundo digital requiere de supercomputadoras y súper programadores.  Con el riesgo de que la investigación futura quede en manos de las máquinas y los sistemas de inteligencia artificial. 

Internet es la infraestructura crítica del mundo digital pero además es un modelo económico mediante el cual la estructura de la red confiere todo el poder quienes posean  el ordenador más potente.  

Esto nos enfrenta al menos a dos escenarios contrastantes.  Si solo proyectamos las tendencias actuales, quedaríamos  buscando soluciones con tecnología muy débil, lo que equivale a condenarnos a un rol de mero comprador de las tecnologías que China y los EE.UU. vayan descartando por obsoletas.  Si procuramos programar con computadoras de alto rendimiento, solo podríamos hacerlo como mano de obra “barata” de grandes corporaciones.

Es preciso pensar un rediseño radical de Internet para facilitar el desarrollo de toda la potencialidad de los programadores independientes que pueden quedar excluidos  de este crecimiento exponencial  de la súper-computación. Y la riqueza de la información que todos los humanos, como usuarios, generamos y que  todas las cosas aportan mediante la IoT, sea accedida como recurso natural abundante, por quienes monopolizan las mayores capacidades de procesamiento.

Es común no entender exactamente a que se refieren los grandes números, en el coloquial lenguaje de “Minguito” diría que “se igual”, pero lo cierto es que no lo es.  Si no se entiende el orden de magnitud que este crecimiento representa y que su aceleración  exponencial terminará definitivamente con el prolongado reinado de la Ley de Moore, nos veremos cómo los  Amish del mundo del futuro.

Fuente: http://www.losandes.com.ar/article/el-fin-de-la-ley-de-moore-ensancha-la-brecha-entre-hardware-y-software

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Política y Ciencias: el desafío del futuro

Política y ciencias: el desafío del futuro

La política científica ha ganado un lugar en la agenda gubernamental. La cuestión salarial y del financiamiento de la investigación, recientemente, ha sido motivo de reclamos, movilizaciones y diversas interpretaciones. Al igual que en la cuestión docente, la remuneración de investigadores y de sus condiciones laborales merece ser tenida en consideración, con la absoluta convicción de que no hay futuro sin ciencias.

Pero el problema no se agota en esta cuestión. Tomemos en consideración la biología. Esta disciplina es, sin duda, una de las plataformas tecnológicas más importantes del futuro próximo. Al punto que hoy resulta bastante complicado definir a qué se llama con precisión biotecnología. Con la llegada de la tecnología de edición de genes Crispr, la biología pronto va a converger con la medicina, la agricultura, los nuevos materiales, la producción de energía e incluso con la inteligencia artificial para influir en el futuro de toda la vida en nuestro planeta.

Con esta biología es posible que científicos -y mañana cualquier hijo de vecino- puedan diseñar, re-imaginar y fabricar sistemas completamente nuevos biológicos y componentes que, al momento, no existen en la naturaleza.

Sus aplicaciones permiten ofrecer nuevos biocombustibles, medicamentos, alimentos, materiales, bio-productos como órganos para trasplante, productos químicos, y procesos tan importantes como la fotosíntesis. Pero no todas tendrán el mismo impacto. Las tecnologías de edición genética, conocidas como Crispr (sigla en inglés de Clustered regularly interspaced short palindromic repeats) van a converger aceleradamente con la medicina, la agricultura, la industria, e incluso con la inteligencia artificial, modificando sustancialmente la vida en el futuro inmediato, las próximas dos décadas.

Todas sus posibles aplicaciones presentan dos aspectos que no siempre son considerados al evaluarse su incorporación a nuevos productos o procesos con destino al mercado: ellos son la ética y la seguridad.

Ya mencioné que pronto su disponibilidad excederá a la comunidad científica y que cualquier ciudadano común podrá realizar en su garaje o en "bio-hackers". Esto último se refiere a una tendencia global de hacer de la práctica científica una ciencia ciudadana en base a una versión accesible y distribuida de la biología, a través de soluciones tecnológicas de bajo costo, fuera de los entornos convencionales de la biología, como la universidad y las empresas de biotecnología. Se involucra aquí otra tendencia, "Hágalo usted mismo", (DIY) por sus siglas en inglés: do-it yourself), para la que no se precisa una formación rigurosa y sistémica, sino práctica y apoyo de comunidades con sólo algún miembro con formación académica. Todo esto reforzado por otra tendencia importante que es la baja continua de los costos de los análisis de ADN y de los equipos.

Si volvemos a las cuestiones pendientes: seguridad y ética, el problema se expande. Si cualquier persona puede hacer aquello que se le ocurra en materia de diseño y desarrollo de nuevos sistemas biológicos, estos pueden ser beneficiosos para el individuo y la sociedad; también muy perjudiciales, o ambas cosas simultáneamente. De revivir el mamut peludo a la creación de nuevos Frankenstein, el menú tiene innumerables opciones. Sin un análisis de riesgos y un código ético global, la biología sintética se constituye al mismo tiempo en una promesa y una amenaza.

Frente a esto si nos preguntamos quién debería intervenir para garantizar la seguridad de la ciudadanía y la ética frente a la innovación tecnológica, sin duda que lo primero que se nos viene a la mente es el gobierno. Cabría preguntarse qué gobierno, en tanto la ciencia y la tecnología son hoy globales. Pero es claro que los gobiernos carecen de una política nacional de la biología, más allá de la preocupación por el financiamiento de nuevos descubrimientos científicos y desarrollos tecnológicos, por las patentes y por el comercio internacional.

Cuando me refiero a gobierno hablo de sus tres ramas: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, porque si ellos no están al tanto de lo que es posible hoy y aún de lo que probablemente sucederá en el futuro, mal pueden tomar decisiones en cuestiones de gran importancia. Pero que ellos no lo hagan, no quiere decir que nadie se encargue de ello. Las grandes corporaciones tienen la capacidad de encubrir su compulsión por la ganancia y el retorno con ciertas bondades del producto o el proceso que resulta de la innovación, y orientar la inversión pública en general, lo que los economistas llaman "externalidades" y que básicamente consiste en hacer pagar al conjunto de la sociedad por aquello que debería haber invertido la empresa para hacer viable su desarrollo. 

Frente a ello el gobierno necesita (en sus tres ramas) disponer de nuevas técnicas y métodos de información y previsión de tecnologías para hacer frente a lo que pueden generar las próximas tecnologías disruptivas. Es preciso que la comunidad científica se involucre también con las políticas públicas, no sólo en lo actual sino en la anticipación de lo que afectará a las actuales y futuras generaciones en un futuro no tan lejano. En ciencias ya no es posible realizar ningún trabajo de significación en forma individual. Sería imprescindible que un conjunto de científicos, no seleccionados por su orientación partidaria, sino por su versación en un amplio espectro del conocimiento, más especialistas en ética, expertos en política, y futuristas, puedan colaborar con el gobierno en recopilar la información necesaria para evaluar consecuencias de las nuevas tecnologías y en especial aquellas potencialmente disruptivas para asistir a la decisión política, regulatoria y judicial a desarrollar planes estratégicos en temas tan relevantes como la biología, la inteligencia artificial y robótica.

Fuente: http://www.losandes.com.ar/article/politica-y-ciencias-el-desafio-del-futuro

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